Bilbao, 12/10/12. JOKIN ELIZARAN

ult_1El médico Fernando Caudevilla se ha convertido en un referente para cualquier consumidor de drogas que busca el consejo de un facultativo antes o después de tomarlas. En su consulta 'online', bajo el seudónimo de Doctor X, atiende cada día a un buen número de personas que, como han decidido probar estupefacientes, quieren reducir los riesgos que ello implica.

Este integrante de la ONG Energy Control ofrecerá hoy su visión sobre los aspectos científicos de las drogas, a partir de las 12.00 en Montehermoso, dentro de las jornadas que ha organizado la asociación vitoriana Ai-Laket por su décimo aniversario.
–Su discurso difiere del de la mayoría de sus compañeros de profesión.
–Los médicos debemos abordar el tema de las drogas desde un punto de vista sanitario y no moral, porque creo que es lo que nos corresponde como profesionales.

–En todo caso, al igual que en Ai-Laket, en Energy Control no están ni a favor ni en contra de los estupefacientes ¿Es el camino?

–Las drogas están ahí. Evidentemente,las personas que no toman ninguna no tienen nada de lo que preocuparse. Pero los que somos consumidores –porque la mayoría tomamos drogas legales o ilegales– tenemos que buscar formas para que los consumos sean lo más placenteros y lo menos peligrosos posibles.
–¿Y es la ciencia la única verdad?
–También hay condicionantes sociales y culturales que tienen muchísimo que ver con las drogas, pero se lo dejo a los sociólogos y psicólogos. Eso sí, creo fírmemente que los aspectos profesionales de las drogas tienen que estar manejados por expertos.En otras cuestiones científicas se respeta más, pero en esta problemática parece que lo que opina Ana Rosa Quintana tiene el mismo valor que lo que descubre el mejor investigador.
–¿Debemos exigir a nuestros médicos un mayor conocimiento sobre las sustancias ilegales?
–Creo que es fundamental que tengamos una actitud adecuada hacia las personas y sus comportamientos, y por eso hay que considerar el consumo como una actividad como otra cualquiera en la que se ponen en juego aspectos positivos y negativos. Como montar a caballo, correr delante de una vaca o hacer deporte. Las personas no hacemos solo lo que es sano,hacemos lo quenos gusta.Hay gente que se va de cooperante o de viaje de aventuras...y también es peligroso. La actitud de no juzgar y no
transmitir nuestros propios juicios de moral es lo que debemos exigir a los profesionales de la medicina.
–Triunfa con la consulta online del Doctor X. ¿Necesitaban los consumidores un espacio así en el que preguntar sin miedo?
–Cada vez atendemos a más gente porque los consumidores prefieren preguntar a alguien que no conocen a través de Internet que a un médico, que es quien debería atenderlos.

–¿Y qué les preocupa?

–En principio, los que toman drogas,como el resto, buscan proteger su salud. Aunque vivan de una forma distinta a la de otras personas.Y buscan información.Muchas veces se interesan por los efectos secundarios, por los riesgos reales de esas sustancias, por las interacciones de fármacos, o preguntan si algo que les ha pasado puede estar relacionado con el consumo...Ahora mismo, por ejemplo, estoy tratando a un paciente diabético que consume sustancias ilegales... porque habrá que buscar la forma de que sea lo menos peligroso posible para su enfermedad. El 'no tomes' por respuesta,muchas veces, no vale.
–¿Sabe el consumidor lo que prueba? ¿El 'testing' te lo dice?
–Queda mucho por hacer. Los programas de reducción de riesgos han contado siempre con una financiación insuficiente... pero ahora esa aportación se está viendo muy disminuida a nivel nacional.Y tienen que existir programas,porque es muy importante que haya gente como el colectivo Ai-Laket que cumpla con esa labor.
–¿Es útil la ilegalización?
–Es evidente que no.Vamos a ver, levantar la prohibición sobre ciertas sustancias no va a solucionar los problemas de las drogas, pero puede ayudar a resolver cuestiones como la adulteración, el mercado negro, la falta de controles sanitarios...
–En la mesa en la que participará tratarán el consumo entre menores, un asunto peliagudo.
–Entre los más jóvenes, el alcohol y el tabaco son las sustancias que más se consumen y las que más problemas traen. Luego está el cannabis. En cualquier caso, el problema que tienen los menores de edad no son la cocaína, el éxtasis ni las anfetas.
–Ha escrito recientemente un libro sobre la droga MDMA. ¿Sigue tan de moda en las discotecas?
–Nosotros en Energy Control seguimos teniendo la sensación de que detrás de la marihuana es la droga recreativa más consumida, sobre todo en espacios de ocio.Hay temporadas en las que hay más pastillas que cristal y ahora parece que es al revés.
–Entras en Google y pones 'legal highs' y te salen mil páginas en las que puedes hacerte con este tipo de 'drogas' que se encuentran en el limbo legal. ¿Peligroso?
–Sí, porque son un grupo de sustancias que no se han testado en seres humanos, sin control sanitario, y que son potencialmentemás peligrosas que el hachís o el éxtasis. En cualquier caso y por suerte, son minoritarias. Porque los clásicos son los clásicos y el que consume drogas prefiere tomar lo que conoce.
–¿Debemos tener una actitud crítica frente al consumo de drogas?
–Por supuesto. El que toma estupefacientes debe saber que no puede convertir su consumo en un hábito y debe informarse sobre qué tiene entre manos. Si decides tomar algo, al menos ten claro qué tomas.
–¿Les acusan de fomentar el uso?
–A veces, pero es comosi dicen que hablar de preservativos aumenta la promiscuidad sexual: absurdo.

 

 
 
 
 
 

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