Mi hija fuma marihuana habitualmente y desde hace unos años le diagnosticaron Transtorno Obsesivo Compulsivo. Tiene 26 años pero según me dice ella fuma desde los 21. Me preocupa que el consumo de cannabis tenga algo que ver en su enfermedad. Rehusa tomar medicación y dice que los porros le ayudan. He leído recientemente en Internet que hay estudios que demuestran que reduce significactivamente los síntomas de este transtorno y no se que pensar. ¿Es fiable este estudio? ¿Cree que debo convencer a mi hija que deje de fumar y cambien el cannabis por los medicamentos que le ha prescrito el psiquiatra? Quiero dejar claro que yo también fumo cannabis aunque de manera esporádica o los fines de semana. 

El trastorno obsesivo compulsivo (TOC) es un trastorno por ansiedad que afecta, en mayor o menor medida, hasta un 2% de la población mundial. Se caracteriza por obsesiones (ideas, pensamientos o impulsos recurrentes) y compulsiones (conductas repetitivas que se realizan según determinadas reglas estereotipadas). El enfermo intenta ignorarlos o suprimirlos, muchas veces sin conseguirlo, llevando a sentimientos de malestar y vergüenza. Las personas que padecen un TOC pueden presentar comportamientos como lavarse las manos decenas de veces al día, ordenar y limpiar la casa de forma compulsiva… El personaje que Jack Nicholson interpretaba en la comedia “Mejor Imposible” era un escritor que padecía TOC aunque en la vida real las cosas no son tan divertidas como en la ficción…Existen bastantes fármacos que han demostrado eficacia en el tratamiento (con resultados variables), así como tratamientos de tipo psicológico (psicoterapia cognitivo-conductual, terapia de exposición y prevención de respuesta…).
La relación entre el TOC y el consumo de cannabis está poco estudiada. Algunas investigaciones han señalado que este trastorno es más frecuente en consumidores, pero este hecho no explica si el uso de cannabis es un factor que puede predisponer al desarrollo de TOC, si las personas que padecen TOC tienen mayor tendencia a utilizar cannabis por algún motivo (por ejemplo, que alivie algunos síntomas) o si se trata de un hecho casual.
El único estudio publicado recientemente en relación con el TOC y el uso de cannabis es una carta publicada en el American Journal of Psychiatry (Schindler F, et al . Improvement in refractory obsessive compulsive disorder with dronabinol. Am J Psychiatry. 2008 ;165(4):536-7.) . Los autores administraron 10 mg de dronabinol por vía oral a dos pacientes diagnosticados de TOC en quienes los demás tratamientos no habían resultado eficaces. Se observó una mejoría de los síntomas durante los diez días siguientes a la administración.
Este tipo de estudios no indican que el cannabis sea un fármaco eficaz y seguro para el tratamiento del TOC. Sólo nos indica la experiencia de un equipo de investigación con un número muy pequeño de pacientes (dos en este caso) y un tiempo de seguimiento extraordinariamente corto (diez días). Desde un punto de vista estrictamente científico, estos datos sugieren que el cannabis pudiera tener algún tipo de efecto beneficioso, pero sería necesario llevar a cabo otro tipo de investigaciones (con muchos pacientes, comparando distintas dosis de cannabinoides con placebo y monitorizando de forma objetiva tanto los resultados como los efectos adversos) antes de poder llegar a esta conclusión. También sería necesario comparar la eficacia de los derivados del cannabis frente a otros fármacos, así como sus combinaciones. En definitiva, el hecho de que dos pacientes con TOC hayan mejorado durante diez días al administrar un derivado sintético de cannabinoides por vía oral no parece suficiente motivo para recomendar el consumo de cannabis a tu hija. El hecho de que tu fumes o no fumes tampoco es un factor importante: las drogas pueden producir efectos distintos en algunas personas y lo que es bueno para ti puede no serlo para tu hija ( o viceversa).
Con esto no quiero transmitir que fumar cannabis para tu hija sea perjudicial o no pueda tener efectos positivos de cara a su enfermedad. En el caso de otros trastornos mentales como la esquizofrenia, se sabe de forma fehaciente que el uso de cannabis empeora los síntomas y la evolución de la enfermedad. Pero con respecto al TOC los datos son inciertos. Si tu hija siente que el cannabis le funciona y, desde un punto de vista objetivo el resto de la familia percibe esta mejoría, resultaría inadecuado pedirle que lo abandone de forma absoluta. Pero también debemos tener en cuenta que el efecto de los cannabinoides sobre los trastornos de Salud Mental es un asunto aún poco estudiado en el que conviene ser prudente de cara a dar un consejo.
Actualizado (Jueves, 24 de Enero de 2013 15:10)
 
 
 
 
 

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