Padezco artritis reumatoide y mis hijos me aconsejan que fume o tome marihuana para paliar los dolores. ¿Es verdad lo que me dicen? ¿es posible que mi enfermedad no sea tan dolorosa gracias a los porros?

 

La artritis reumatoide es una enfermedad autoinmune ( en la que el sistema inmunológico ataca a distintos componentes del organismo, en este caso los tejidos de las articulaciones). La enfermedad produce destrucción progresiva de las articulaciones, deformación e incapacidad para realizar movimientos. Con menor frecuencia se produce tambiñen daños en otros tejidos como los ojos, pulmones, corazón, piel o arterias y venas.

Afecta con mayor frecuencia a mujeres entre 30 y 50 años y su causa es desconocida, aunque hay datos que indican que podría ser desencadenada por una infección en individuos con cierta predisposición genética. No existe tratamiento curativo en el momento actual aunque existen varias familias de fármacos que alivian los síntomas y otras que modifican la progresión de la enfermedad (sobre todo inmunomoduladores y citotóxicos).

Los datos científicos con respecto al cannabis y el tratamiento de la artritis reumatoide son escasos. En el año 2006 se publicó un estudio (*) en el que se comparó, frente a placebo, la eficacia y seguridad de Sativex ® (una mezcla de tetrahidrocannabinol (THC) y cannabidiol (CBD) para su administración sublingual) en el tratamiento del dolor producido por artritis reumatoide. Los resultados del estudio fueron positivos, y los pacientes refirieron disminución del dolor con los movimientos y en reposo, mejor calidad de sueño y menor actividad de la enfermedad. Los propios autores señalan que se trata de datos preliminares  y que son necesarios más estudios antes de obtener conclusiones definitivas: el número de pacientes reclutados para el estudio fue muy pequeño (31 en el grupo del fármaco, 27 en el grupo placebo), el tiempo de seguimiento es corto (tan sólo 5 semanas) y además existen problemas de tipo metodológico que hacen que haya que tomar estas conclusiones con prudencia. También existen casos anecdóticos publicados de personas que refieren mejoría de los síntomas fumando hachís o marihuana. Pero, en cualquier caso, el grado de evidencia para recomendar cannabis o cannabinoides en el tratamiento de la artritis reumatoide parece menor que en otras indicaciones como las nauseas y vómitos asociados a quimioterapia o el síndrome de caquexia producido por el SIDA.

A la hora de valorar si, como dicen sus hijos, le conviene o no fumar marihuana hay que tener en cuenta otros aspectos. Ya que en cualquier caso se trata de un tratamiento sintomático, hay que considerar el grado de respuesta a la medicación habitual. Si el tratamiento convencional produce alivio del dolor con pocos efectos adversos no parece necesario cambiar a otras opciones menos convencionales. Por otra parte, no hay que olvidar que la vía fumada tiene sus problemas (sobre todo para aquellas personas que no están habituadas a fumar) y que el cannabis produce efectos psicoactivos que pueden resultar agradables a muchas personas, pero no tanto a otras.

Actualizado (Martes, 30 de Noviembre de 1999 00:00)
 
 
 
 
 

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