Hola me llamo Eva y vivo en un pueblo de Badajoz. Soy consumidora habuitual de marihuana y desde hace unos meses empiezo a notar un comportamiento obsesivo con algunas cosas. A veces me falta el aire y no se si se debe a los porros que fumo diariamente. Pero es lo único que a veces me relaja. ¿que puedo hacer? ¿cree que la marihuana me puede producir o aumentar alguna psicósis, neurosis o algún tipo de obsesión? Muchas gracias y espero su respuesta


La relación entre el uso de cannabis y el desarrollo o precipitación de trastornos mentales es uno de las cuestiones más estudiadas en relación con esta sustancia. Una pequeña proporción de usuarios de cannabis presentan trastornos de tipo mental y desde hace décadas se llevan a cabo estudios para averiguar si estas alteraciones son más frecuentes en fumadores de cannabis que en la población general y en qué grado puede atribuirse su desarrollo al uso de esta sustancia. En los últimos quince o veinte años se han publicado diversos estudios científicos que relacionan el consumo habitual de hachís o marihuana con un incremento del riesgo para desarrollar psicosis y, con menor grado de evidencia, trastornos depresivos o de ansiedad.
Esto no quiere decir que cualquier persona vaya necesariamente a desarrollar este tipo de enfermedades por el hecho de fumar cannabis. Es necesario valorar el asunto con mayor profundidad y el asesoraramiento debe ser en todos los casos individualizado: ninguna enfermedad mental se explica por sí sola como la consecuencia automática de una única causa y hay que valorar siempre factores de tipo biológico, psicológico y social. Factores como la personalidad del usuario, su edad, la frecuencia y cantidad de consumo, la variedad de planta utilizada….son importantes. En muchas ocasiones las conclusiones de los estudios sobre cannabis y salud mental se sacan de contexto, ofreciendo la falsa sensación de que cualquier tipo de consumo coloca al usuario en un grave riesgo de desarrollar una enfermedad mental. Pero tan falso es afirmar que “el cannabis sextuplica la incidencia de esquizofrenia” (como sostienen algunos ilustres gurús antidroga), como lo sería decir que el riesgo es inexistente en cualquier circunstancia.
Así, hay que tener en cuenta que el cannabis es una droga muy psicoactiva, que puede modificar la forma en la que actuamos, pensamos y sentimos. Los cannabinoides  actúan de forma selectiva en receptores de distintas áreas cerebrales relacionadas con la memoria, el aprendizaje, las emociones y la motivación. A nivel psicológico, el cannabis puede potenciar o amplificar los pensamientos, sensaciones y emociones, tanto positivas como negativas, las conscientes y las inconscientes.
Así, el hecho de estar pasando por un mal momento psicológico es uno de los factores que más facilita el tener problemas con el cannabis. Quizás es lo que te está pasando: por un lado, como señalas en tu carta, fumar “a veces te relaja”, pero por otro predispone a que puedan aparecer reacciones indeseadas. Cuando una persona fuma cotidianamente varias veces al día (como parece ser tu caso), los cannabinoides están actuando sobre el sistema nervioso central de forma continua y sostenida, lo que hace más fácil el que puedan presentarse “malos rollos” (ansiedad, angustia, miedo, tristeza, cambios de ánimo, sensación de que alguien te persigue, pensamientos y comportamientos de tipo obsesivo...)
Todas las personas tenemos una determinada constitución física (color de piel y cabello, distribución de la grasa, masa muscular…) determinada de forma genética. De la misma forma podemos hablar de unos rasgos de personalidad: algunas personas, incluso en condiciones normales, presentan cierta tendencia a pensamientos o actitudes de tipo ansioso, depresivo, obsesivo, ansioso, depresivo o paranoide…Estos rasgos suelen controlarse cuando las cosas van bien pero se hacen más evidentes cuando existe algún problema o circunstancia estresante. En estas circunstancias, el consumo de cannabis o de otras drogas psicoactivas o estimulantes puede contribuir a agravar aún más el problema hasta llegar a hacer el manejo cotidiano muy complicado y, en algunas ocasiones, cronificarse.
El organismo suele “enviar señales” cuando algo no funciona bien. Y en tu caso, parece razonable el suponer que si estás fumando diariamente, el uso de cannabis pueda  tener algo que ver con tus problemas. Es posible que en algunos momentos puedas sentirte más tranquila o relajada pero esos efectos se acompañan de otros que en este momento te pueden estar perjudicándote. En tus circunstancias, el consejo más prudente que se puede ofrecer es dejar de fumar durante una buena temporada, así como observar si las conductas de tipo obsesivo mejoran, se mantienen o empeoran al abandonar el consumo de cannabis.
Como señalaba más arriba, los problemas de tipo psicológico no se explican por una sola causa y es muy probable que el uso de cannabis no sea la única que justifique lo que te está sucediendo. Si sientes que los problemas persisten en el tiempo, que la situación se te va de las manos, o que no eres capaz de moderar tu uso de cannabis por ti misma, lo más razonable sería contar con la ayuda de un buen profesional que te oriente y asesore sobre qué es lo que te está pasando, por qué, y qué cosas pueden hacerse para ayudarte.
Actualizado (Martes, 30 de Noviembre de 1999 00:00)
 
 
 
 
 

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