Hola,me llamo C.M., soy de Madrid. Me han diagnosticado un cancer linfático y desde hace poco me lo están tratando con quimioterapia. Me he enterado por unos amigos que la marihuana me puede quitar las nauseas y hacer que tenga ganas de comer. Me encuentro muy débil y mi estado de ánimo cada vez es peor. Nunca he fumado porros y tampoco he tomado otras drogas salvo el alcohol. ¿Es verdad lo que cuentan mis amigos de que me puede sentar bien para paliar los efectos negativos de la quimio? No se a dónde debo acudir, si se lo debo decir al médico. Tampoco se como debo tomarla ya que no me gusta fumar. Ando muy perdida en esto. ¿Me puede despejar mis dudas?Muchas graciaspor su ayuda.

 

Los modernos tratamientos para el cáncer son cada vez más eficaces y permiten a muchas personas superar esta enfermedad, pero siguen presentando algunos inconvenientes. Uno de los principales efectos adversos producidos por estos tratamientos es la aparición de nauseas y vómitos, sabor metálico en la boca y dificultad para la alimentación. En muchos casos estos efectos adversos tienen una intensidad media o alta y afectan de forma notable a la calidad de vida del paciente.Existen varias familias de fármacos que pueden utilizarse para controlar estos síntomas, que se utilizan dependiendo del tipo de tumor, características de la quimioterapia y de la intensidad de los síntomas del paciente. Los principios activos que aparecen en la planta del cannabis ( fundamentalmente eldelta-9-tetrahidrocannabinol o THC, aunque también otros) también han demostrado eficacia en el tratamiento de este tipo de problemas.

Para la ciencia médica, los metaanálisis (un estudio en el que seanalizan los resultados de diferentes investigaciones médicas) son actualmentelos estudios científicos mejor valorados. En el año 2001, la prestigios arevista científica British Medical Journal, publicó un metaanálisis sobre 51 estudios médicos valorando la eficacia de los cannabinoides en el tratamientode las nauseas y vómitos asociados a quimioterapia. Así, hay suficiente evidencia científica para afirmar que el tratamiento con fármacos derivados del cannabis es eficaz y en muchos casos más útil que muchos medicamentos antiguos,y es preferido por muchos pacientes (*).De hecho, el THC por vía oral está autorizado como medicamento en Estados Unidos y comercializado bajo el nombre de Marinol® y existe otro spray que contiene THC para administrar por vía sublingual (Sativex®) , aunque no esta aprobado cn esta indicación.

Las autoridades sanitarias señalan de forma insistente que en este tipo de estudios se ha evaluado la eficacia de medicamentos sintetizados en laboratorio (derivados del cannabis extraidos de la planta o creados de formasintética) y que no son resultados extrapolables al hachís o la marihuana por vía fumada (el conocido porro terapéutico).Esta apreciación es una verdad... a medias. Hay que añadir además que la industria farmacéutica prefiere patentar sus propias moléculas a estudiar una planta de la que no pueden sacar beneficio económico. Y que son las propias autoridades sanitarias las que impiden la realización de estudios con cannabis por vía fumada, no sea que a alguien le de por pensar que las maléficas drogas pueden tener algún otro tipo de uso.

Pero no debe extraerse la conclusión de que el cannabis es una panacea o la medicación más adecuada en todos los casos. Ya hemos señalado que existen muchas opciones distintas para tratar las nauseas asociadas a quimioterapia y es necesario valorar las características particulares de cada paciente. Hay que tener en cuenta que todos los fármacos pueden presentar efectos adversos. Además de producir bajadas de tensión o sequedad de boca, el cannabis induce un estado alterado de consciencia. Este estado resulta agradable para muchas personas yde hecho las sensaciones de euforia y sedación son una de las ventajas sobre otro tipo de fármacos. Pero otros individuos en cambio, pueden experimentarmiedo, ansiedad, angustia o lentitud psicomotora, que no hagan su uso recomendable. En este sentido, las personas que tienen algún tipo de experiencia previa con cannabis juegan con ventaja, ya que conocen la sustanciay pueden valorar con más facilidad si puede o no ser adecuada para ellos.

Es importante considerar la vía de administración. Los cannabinoides se absorben mal por vía oral, que por otra parte es poco adecuadapara personas que tienen problemas para la alimentación. Fumar la sustancia permite una absorción mejor y más rápida, pero tiene como inconveniente la generación de productos irritantes y cancerígenos para el aparato respiratorio. Probablemente la vía más adecuada sea la inhalada: en el mercado existen muchos modelos de vaporizadores que transforman el cannabis en fase gaseosa sin necesidad dequemarlo, y pueden ser inhalados por vía respiratoria sin los inconvenientes dela vía fumada.

Otro factor a valorar es el hecho de que el uso y tenencia de cannabis puede dar lugar a consecuencias legales indeseadas. Los derivados del cannabis están fiscalizados en casi todoel mundo por "causar grave daño a la salud", lo que a la luz de la ciencia parece cuando menos dudoso. En cualquier caso, el usuario puede exponerse a problemas de tipo administrativo o incluso penal, ya que el uso terapéutico no está claramente contemplado y regulado.

Cada vez son más los oncólogos y médicos de familia que se atrevena hablar de estas cuestiones con sus pacientes sin tabúes ni tapujos (aunque en el asunto cannabis, suele ser el paciente quien tiene que dar el primer paso planteando el tema). Tienes derecho a recibir información objetiva y fiable sobre todas las opciones disponibles,sus ventajas e inconvenientes, y participar en el proceso de toma de decisionessobre tu enfermedad.

(*)Tramer MR, Carroll D, Campbell FA,Reynolds DJ, Moore RA et al Cannabinoids for control of chemotherapy inducednausea and vomiting: quantitative systematic review. BMJ. 2001 Jul 7;323(7303):16-21. URL disponible en: http://www.bmj.com/cgi/content/full/323/7303/16

 

Actualizado (Martes, 30 de Noviembre de 1999 00:00)
 
 
 
 
 

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