He leído en prensa y en foros de Internet que el cannabis puede ser útil para evitar la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Estoy pensando en añadir tintura de cannabis (que elaboro a partir de mi plantación de marihuana) a la medicación habitual que toma mi padre, que tiene un Alzheimer avanzado. ¿Cuál sería la dosis más adecuada?


La enfermedad de Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por deterioro de las funciones cognitivas y de la conducta. En su forma más típica, se manifiesta como una pérdida progresiva de la memoria y de otras capacidades mentales a medida que las neuronas de diferentes zonas del cerebro mueren. Suele aparecer en edades avanzadas de la vida y la mayoría de los diagnósticos se hacen a partir de los 65-70 años. La memoria reciente y la capacidad de adquirir nuevos conocimientos es la función que se altera de forma más precoz, que progresivamente se acompaña de confusión, agresividad, trastornos del lenguaje y pérdida de la memoria a largo plazo. Su causa es hasta el momento actual desconocida y se han implicado múltiples factores de tipo genético y ambiental. Un hallazgo típico es el acúmulo de unas placas (llamadas beta-amiloide) en el cerebro de las personas afectadas.

 

Se han ensayado distintos tratamientos para evitar o enlentecer el desarrollo de estas placas. Los medicamentos desarrollados hasta la actualidad son muy caros, tienen bastantes efectos secundarios y consiguen resultados muy modestos en la mayoría de los casos. Los cannabinoides son una de las familias de fármacos que se están investigando en el momento actual, ya que se sabe que son agentes neuroprotectores, tanto in vitro como en animales de experimentación. Hace unos años se demostró que las placas de amiloide en pacientes expresan receptores de cannabinoides CB1 y CB2, por lo que podrían ser una diana terapéutica. También se sabe que algunos cannabinoides sintéticos (en concreto el HU-210, WIN 55,212-2 y JWH-133) tienen acción directa sobre estas placas.

 

Los estudios se han hecho únicamente con ratas a las que se inyecta estas sustancias directamente en el cerebro. Así, no pueden tomarse como evidencia de que “el cannabis” como tal, tenga ningún efecto sobre la enfermedad de Alzheimer. De hecho el cannabis tiene efectos demostrados sobre la memoria humana, por lo que podría ser perjudicial en este sentido. Además hay que tener en cuenta aspectos legales: administrar un psicoactivo a un paciente incapacitado, sin su consentimiento ni prescripción médica podría dar lugar a complicaciones en este sentido.

Actualizado (Miércoles, 23 de Enero de 2013 11:52)
 
 
 
 
 

Web design by Circulocrea.com